Dulce el sueño de la Cruz,
Pero mi lengua no sabe niña.
Solo me espera esa grieta,
Dos besos,
Un beso,
Y el olvido.
Tan dulce es aquél sueño
¡Ho Señor, obséquiame el Veneno suntuoso!
Y en el centro de tu esfera podrás darme:
Dos besos,
Un beso,
Y el olvido.
martes, 27 de marzo de 2007
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario