Nunca he meditado sobre tales cosas.
Abrazando alguna barra
Recuerdo sonreír.
Y la mirada se me amputa (reflexiono),
El rostro decae:
Flácido, sin pose.
Luego,
Camino hacia el baño,
Rozando los preñados trajes
Como envueltos en semen.
Paso desapercibido bajo polleras histéricas,
Que huelen a cobre.
Luego sin huelga
Mi cuerpo regresa,
Pesado,
Olvidando parte en el baño.
Devoro el vaso mirando,
Turbio tras el cristal de oro.
Cerveza.
Deslizo mis dedos
Entre mis dedos.
Y finjo otra lengua entre mi lengua.
para luego:
Marchar roto como una sombra,
Sin prometerme nada.
Y al segundo antes de hacerlo
Me digo: “seguro que desde esta altura y mi leche… hemipléjico”
Y desisto.
Santiago G.
martes, 6 de marzo de 2007
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