martes, 6 de marzo de 2007

Canto ebrio

Esculpo señales con demasiada sombra,
Saltando desde lo alto,
Sobre los bares que tanto pronuncian
Las elevadas horas.

Oficios obscuros como tantos otros.

Ya tengo en mi frente
Goteada de sombras,
La pálida señal,
Que tuerce mi gañote.

Y templo mi alma en espanto.

Pero los que pronuncian
Te besan el cóccix hasta secarlo.
Y otra ves estoy colgado
En andamios nocturnos.
Esperando al bermejo muerto,
Para sepultarlo a sorbos
Etéreos.
En un cofre para nada limpio.

Santiago G.

No hay comentarios: